Nos acostamos, estamos cerca y lejos. Ella chatea buscando gente distinta a mi. Yo leo y finjo calma, un cruce de piernas sosegado, el sexo aún palpitante, mi interior ahogado y sensibilizado, ligeramente entumecido por su roce.
Mi sexo está llorando, reclamando "Por qué nos haces esto?" No sé qué responder, ella me distrae hablando de las mujeres que conoce, que no son yo y no puedo atender los reclamos de mi cuerpo, no es culpa mía. "Un día cualquiera nos sustituirá" le respondo a fin de consolarlo y él se contrae, se replega contra si mismo. Siento que generaría una nueva virginidad si supiera como, si supiéramos como.
"Ella nunca nos amó" Me espeta con rabia, se siente mancillado y entiendo su reacción, pero es débil y volverá a caer conmigo.
"Lo sé" Murmuro.
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