No voy a tenerte remolque cuando te ofrezcas sacrificadamente a pasar un tiempo que no tienes a mi lado... Pero habrá momentos en los que voy a necesitarte y entonces todo vale.
Danzarás en tus zapatillas rojas hasta caer derrengada.
Hay un abismo más allá de mi guitarra y una parte de ti, sí, de ti, que siempre se escapa conmigo. Podemos irnos.
No hay comentarios:
Publicar un comentario